Bueno, Leoncio

Leoncio Bueno Barrantes nació en 1920 en Perú. Desde temprana edad trabajó como peón agrícola y fue a través del contacto con obreros anarquistas que despertó su interés por la literatura.
Pese a las dificultades, logró terminar sus estudios escolares, aunque su verdadera formación fue autodidacta. Es un firme creyente en el poder del conocimiento y por ello deja un mensaje a las nuevas generaciones: “Que lean mucho, que aprendan mucho. Hay que conocer la vida”. Siempre cercano a los jóvenes, solía recibirlos en grupos hasta antes de la pandemia.
A los 19 años se trasladó a Lima, donde se desempeñó como obrero en los sectores de la construcción y la industria textil, al mismo tiempo que incursionaba en la escritura, el periodismo y la militancia política.
Considerado uno de los poetas vivos más significativos de nuestra literatura, su reconocimiento público no refleja plenamente la magnitud de su talento. No obstante, ha dado vida a algunos de los versos más intensos, combativos y audaces de las últimas décadas. Su infancia en la hacienda Facalá, donde trabajó como peón en condiciones de extrema explotación, marcó profundamente su obra. Durante seis días a la semana, realizaba arduas labores con la única recompensa de llevar algo de alimento a su hogar.
Sus ideales anarcosindicalistas, comunistas, apristas, trotskistas y marxistas también han sido parte esencial de su trayectoria, aunque con el tiempo decidió apartarse de ellos, definiéndose hoy simplemente como “un viejo enamorado”. Su lucha fue incansable y valiente, sin temor a la muerte, lo que lo llevó a ser encarcelado en El Frontón, donde permaneció seis años.
Participó en la ocupación de los arenales de Comas, trabajó como mecánico y ejerció el periodismo. Incluso tuvo una experiencia en el cine, actuando bajo la dirección del reconocido Werner Herzog. En medio de esa vida intensa, dividida entre la militancia y el trabajo, la poesía siempre lo acompañó.
Fue fundador del Grupo Intelectual Primero de Mayo, desde donde promovió la poesía a través de recitales y publicaciones de cuadernos literarios.
Entre los reconocimientos que ha recibido, destacan el Premio Nacional de Poesía de 1973 y una mención honrosa en el Premio Casa de las Américas (Cuba) en 1975.
Entre sus principales obras se encuentran:
Al pie del yunque, 1966
Pastor de truenos, 1968
Invasión poderosa, 1970
Rebuzno propio. La dicha de los dinamiteros, 1976
La guerra de los runas, 1980
Cantos al sol de Cieneguilla, 2014
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