Obra original realizada para la celebración del 39º cumpleaños de Oliverio Girondo.
Concebida para una ocasión puntual, la pieza consigna la fecha y el lugar en que tuvo lugar el evento y se encuentra en el ámbito privado de la vida de Oliverio Girondo, resultando inseparable de su universo estético y creativo.
La descripción de los platos juega con el idioma castellano y el francés.
La caricatura de Oliverio Girondo adopta la postura de un músico en plena ejecución de su instrumento, pero lo que tiene delante es un ave asada, de anatomía imposible.
El banquete descripto se convierte así en una escena de humor grotesco, cuya imagen formó parte de la experiencia del festejo.
Su importancia para la historia de las vanguardias artísticas reside en mostrar cómo Girondo llevó su experimentación radical a una práctica social especialmente reglada, convirtiendo los objetos habituales de una celebración de cumpleaños en parte de la experiencia estética de sus invitados.