Demetrio Zadán (nacido c. 1912 – fallecido en fecha desconocida) fue un poeta, escritor y editor argentino, considerado hoy una figura de culto y de carácter periférico dentro de la historia de la literatura nacional del siglo XX.
A pesar de haber transitado tanto por la poesía de vanguardia de fuerte corte social como por la edición de publicaciones populares, los datos exactos sobre su vida son sumamente escasos y, para los investigadores de las letras y el coleccionismo, prácticamente inhallables.
Se calcula que nació hacia 1912, deducción cronológica que los especialistas realizan a partir del año de impresión de su obra cumbre, publicada cuando el autor promediaba los 24 años de edad. En su juventud se vinculó activamente con los círculos literarios de vanguardia de Buenos Aires, colaborando con textos y poemas en algunas de las publicaciones periódicas culturales más disruptivas del momento, tales como la mítica revista Contra, dirigida por el escritor Raúl González Tuñón, y la célebre Revista Multicolor de los Sábados, un suplemento cultural del diario Crítica codirigido por Jorge Luis Borges y Ulyses Petit de Murat. En estos espacios, la firma de Zadán convivió con una diagramación tipográfica rupturista que solía priorizar las ilustraciones y caricaturas por encima de los retratos fotográficos de los propios colaboradores, lo que explica la total ausencia de registros visuales de su persona.
En el año 1936, Zadán dio a la imprenta su pieza fundamental, el poemario titulado Trapecio. Escrita íntegramente en verso libre, la obra se distanció de la lírica tradicional de la época para sumergirse de manera descarnada en el ambiente de los prostíbulos de Buenos Aires. Al retratar los bajos fondos porteños y los personajes de la periferia urbana, el libro se posicionó como un registro crudo de la realidad social de la llamada «década infame», aunque su circulación quedó inicialmente restringida a un circuito de lectores muy acotado. Tras esta primera etapa, el rastro público de Zadán se diluyó durante casi dos décadas hasta la llegada de los años 50, momento en el que reapareció en el mapa cultural reconvertido al rol de editor y director de la revista Sucesos, una publicación periódica de formato económico dedicada de manera exclusiva a las historietas y los relatos policiales de suspenso. A través de este proyecto editorial demostró una notable versatilidad para pasar de la alta poesía al entretenimiento popular, pero la permanencia de la revista en el mercado masivo fue breve. El hostigamiento gubernamental y las presiones políticas de aquellos años apresuraron el fin de la publicación, provocando la pérdida y dispersión de la gran mayoría de sus archivos físicos, correspondencia y ejemplares impresos. Esta falta de conservación institucional, sumada al hecho de haber producido literatura de quiosco considerada menor por la academia de su tiempo, impidió que las bibliotecas oficiales preservaran sus registros biográficos básicos.
En la actualidad, no existen actas públicas ni documentos de prensa que certifiquen el lugar, la fecha o las circunstancias precisas de su fallecimiento, por lo que el nombre de Demetrio Zadán permanece en la historia literaria argentina como un verdadero enigma para los bibliófilos y los amantes de las rarezas editoriales.
Entre sus principales obras se encuentran:
Trapecio, 1936