Víctor Hugo Villegas nació en La Paz, Bolivia, en 1913 y murió en 1979. Fue novelista, dramaturgo y periodista, y desarrolló una extensa trayectoria en el ámbito de la prensa boliviana. Durante años se desempeñó como corresponsal de la agencia internacional Reuters y trabajó como periodista en distintos medios de La Paz. También estuvo vinculado a la radio, para la que escribió radioteatros, y fue editor de la revista Punto y Coma.
Su actividad periodística estuvo estrechamente relacionada con su producción literaria. La observación cotidiana, el conocimiento de la sociedad paceña y su experiencia como cronista nutrieron una narrativa atenta a los conflictos sociales y a la vida de distintos sectores de la población boliviana.
En 1948 publicó su primera novela, Chuño Palma, subtitulada Novela de cholos, obra ambientada en La Paz que aborda la vida y las transformaciones de un sector fundamental de la sociedad urbana boliviana. A través de sus personajes, especialmente de Trini y de su hijo Manucho Chuño Palma, Villegas se aproxima al mundo mestizo paceño y a las tensiones sociales, culturales y económicas de su tiempo. La novela apareció en un período de profundas transformaciones en Bolivia y, posteriormente, fue considerada dentro de la narrativa que contribuyó a representar la realidad de los sectores populares y mestizos del país.
La obra recibió una valoración favorable de la crítica de su época, que destacó especialmente las condiciones estilísticas y la capacidad descriptiva del autor. Su interés por representar ambientes y personajes reconocibles de la sociedad boliviana convirtió a Chuño Palma en una de las obras vinculadas a la narrativa social de la Bolivia de mediados del siglo XX.
En 1956 publicó, junto con el periodista y escritor Mario Guzmán Aspiazu, Canchamina, novela breve centrada en el universo minero. La obra aborda las condiciones de vida y trabajo en las minas bolivianas y se inscribe en una corriente de narrativa que buscó acercarse a la experiencia de los trabajadores desde una perspectiva directa. Estudios posteriores sobre la narrativa minera boliviana han señalado la importancia de Canchamina dentro de este género y su particular aproximación al mundo de los trabajadores de las minas.
Villegas también cultivó el teatro. En 1966 publicó Murillo el insurgente, obra dramática dedicada a la figura histórica de Pedro Domingo Murillo y a los acontecimientos vinculados con el proceso independentista de La Paz. Con este trabajo amplió su producción más allá de la narrativa y reafirmó su interés por abordar, desde la literatura, episodios significativos de la historia boliviana.
Aunque su labor como periodista ocupó buena parte de su trayectoria profesional, Víctor Hugo Villegas dejó una producción literaria vinculada especialmente con la representación de la sociedad boliviana, sus transformaciones y sus conflictos. En sus novelas aparecen personajes y ambientes pertenecientes a sectores populares y trabajadores, tratados desde una mirada próxima a la realidad cotidiana. Su obra forma parte de la narrativa boliviana del siglo XX que buscó incorporar a la literatura voces, espacios y experiencias sociales que hasta entonces habían tenido una presencia más limitada en las letras nacionales.
Entre sus principales obras se encuentran:
Chuño Palma, 1948
Canchamina, 1956
Murillo el insurgente, 1966