Arte de Tapa e Ilustraciones Interiores de Manuel Fuentes Lira
CANTOS DE LA CIUDAD Y EL MUNDO reunió los poemas escritos por Luis Luksic entre los años 1932 y 1947.
Este libro ocupa un lugar central en la vanguardia poética boliviana por el estrecho vínculo que establece entre la insurrección política y la ruptura del lenguaje poético.
En su estudio crítico «El monstruo pictórico-poético: Insurrección y Vanguardia en Luis Luksic», Fernanda Verdesoto Ardaya sitúa uno de los núcleos vanguardistas de CANTOS DE LA CIUDAD Y EL MUNDO en la pugna entre la subjetividad poética y el cuerpo colectivo que la desborda.
Mineros, obreros, campesinos y otros trabajadores sin nombre aparecen junto a la ciudad, el altiplano y una naturaleza sometida a la violencia de la explotación.
El arte de tapa convierte la agitación política en un organismo estético.
Los rostros, tratados mediante colores estridentes y deliberadamente antinaturalistas, extienden la experimentación más allá de los límites del dibujo y sitúan esta edición entre las expresiones de mayor contundencia gráfica de la poesía latinoamericana de su tiempo.