Julio César Guerrero (Cajamarca, Perú, 1887 – Pacasmayo, 1976) fue militar, ensayista, historiador y escritor peruano, una figura singular dentro del pensamiento estratégico latinoamericano de la primera mitad del siglo XX. Oficial del Ejército del Perú, asesor militar del Ejército de Bolivia y profundo conocedor de la tradición militar europea, desarrolló una vasta obra dedicada al estudio de la guerra, la política y la organización de los Estados, combinando la experiencia directa de los conflictos armados con una intensa actividad intelectual.
Formado en el ámbito castrense, mantuvo una estrecha vinculación con el mariscal Andrés A. Cáceres, de quien fue colaborador y discípulo. Su interés por la historia militar y la táctica lo llevó a establecer contacto con círculos militares europeos, especialmente alemanes, y a residir durante largos períodos en Europa. Dominó el idioma alemán y tradujo al castellano obras fundamentales de estrategia y pensamiento militar, contribuyendo a la difusión en América Latina de autores como Carl von Clausewitz, Erich Ludendorff y otros especialistas de la doctrina militar contemporánea.
Participó como observador en distintos escenarios bélicos y fue testigo de importantes transformaciones políticas y militares del siglo XX. Durante la Guerra del Chaco, entre Bolivia y Paraguay, actuó como asesor del Ejército boliviano y colaboró estrechamente con el general Enrique Peñaranda. Aquella experiencia, sumada a su conocimiento de las campañas europeas, se convirtió en materia de reflexión y estudio en buena parte de sus escritos.
Su producción bibliográfica abarcó ensayos históricos, tratados de estrategia, estudios sobre campañas militares y algunas incursiones en la narrativa. Entre sus libros más representativos se encuentra Mirajes de un soldado: problemas de la paz y de la guerra, publicado en La Paz en 1935, obra en la que desplazó el relato estrictamente militar hacia una reflexión más amplia sobre la guerra, sus consecuencias y la condición humana frente al conflicto. A través de una mirada crítica y meditativa, el autor examinó no solo las operaciones bélicas, sino también las dimensiones morales, políticas y sociales que atraviesan toda confrontación armada.
Además de su labor como escritor, Guerrero desarrolló una intensa actividad docente y de divulgación, difundiendo ideas vinculadas a la organización militar, la defensa nacional y la historia de las guerras contemporáneas. Su pensamiento se caracterizó por una visión amplia de la estrategia, entendida no solo como una cuestión técnica, sino también como un fenómeno histórico y cultural.
Autor prolífico, escribió en castellano y en alemán, y dejó una extensa bibliografía dedicada a las guerras mundiales, la historia militar sudamericana y los procesos políticos de su tiempo. Su obra constituye un valioso testimonio de la relación entre experiencia bélica, reflexión intelectual y escritura, situándolo entre los principales ensayistas militares de América Latina durante el siglo XX.
Entre sus principales obras se encuentran:
Sayari, 1926
El Chaco, la guerra boliviano-paraguaya, 1935
También estuve en el Chaco, 1935
Mirajes de un soldado: problemas de la paz y de la guerra, 1935
Peñaranda: ante la historia, 1937
Peñaranda: semblanza de un hombre ejemplar, 1940