Manuel Frontaura Argandoña nació en Sucre, Bolivia, el 15 de febrero de 1906 y murió en Cochabamba en 1985. Fue escritor, historiador, periodista, abogado y diplomático, y desarrolló una trayectoria particularmente vinculada al estudio de la historia boliviana. Su producción abarcó la novela, el teatro, el ensayo biográfico y la investigación histórica, campos en los que combinó la preocupación por el pasado nacional con una cuidada expresión literaria.
Realizó sus estudios de Derecho en las universidades Tomás Frías de Potosí, Mayor de San Andrés de La Paz y Mayor de San Simón de Cochabamba. Posteriormente ejerció la docencia en colegios de Tarija y Oruro y fue profesor de Historia en la Universidad Mayor de San Andrés. Su formación jurídica, su experiencia docente y su interés por la investigación histórica confluyeron en una obra dedicada en buena medida a comprender distintos períodos y figuras de Bolivia.
Desde temprana edad estuvo vinculado a la literatura. En 1926 publicó Las nueve voces de Caronte, una obra teatral de carácter simbólico y filosófico, y dos años después apareció Ciudad de piedra, texto de reflexión y pensamiento que revela su temprana inclinación hacia la literatura de ideas. Su primera etapa creativa estuvo marcada por la búsqueda estética y por una mirada atenta a los problemas espirituales e intelectuales de su tiempo.
También desarrolló una importante actividad periodística. Su nombre estuvo asociado a diversos diarios y publicaciones bolivianas, entre ellos El Industrial, El Radical, La Nación, La Vanguardia, El Diario, El Imparcial, Prensa Libre y El Pueblo. Desde el periodismo participó activamente en la vida intelectual del país y mantuvo contacto con distintas generaciones de escritores y pensadores bolivianos.
En el ámbito público, desempeñó diversas funciones vinculadas con la vida política y diplomática de Bolivia. Fue senador de la República entre 1944 y 1946 y desarrolló una extensa carrera en el servicio exterior, con misiones en Alemania, Chile y Ecuador, además de desempeñar funciones relacionadas con la Organización de los Estados Americanos y la Santa Sede. Su actividad diplomática le permitió acceder a archivos y documentación histórica en Europa, materiales que posteriormente incorporaría a algunas de sus investigaciones.
Una de las obras fundamentales de su producción literaria es El Precursor, publicada en Santiago de Chile en 1941. Se trata de una novela histórica centrada en la figura de José Alonso de Ibáñez y ambientada en la Villa Imperial de Potosí. La obra recrea los enfrentamientos entre vicuñas y vascongados y combina la reconstrucción de un contexto histórico con elementos propios de la ficción narrativa. Por su tratamiento literario del pasado colonial potosino, es considerada una de las piezas más representativas de su producción.
Su interés por la historia también se manifestó en la biografía. En 1948 publicó Linares, el presidente civil, dedicado a José María Linares, quien gobernó Bolivia entre 1857 y 1861. La obra fue distinguida con el Premio en Prosa en el concurso convocado por la Alcaldía de Cochabamba en 1947. En ella, Frontaura Argandoña combinó la investigación documental con una reconstrucción narrativa de la época y de la personalidad del primer presidente civil de Bolivia.
Durante las décadas siguientes profundizó sus investigaciones sobre la historia nacional. En El Litoral de Bolivia, publicado en 1968, abordó la cuestión marítima boliviana desde perspectivas históricas, geográficas, cartográficas y de derecho internacional. La obra, que incorporó abundante documentación y material cartográfico, recibió un premio municipal en La Paz.
En Descubridores y exploradores de Bolivia, de 1971, reunió información sobre viajeros, científicos, exploradores y estudiosos que recorrieron el territorio boliviano y dejaron testimonios sobre su geografía, naturaleza e historia. El libro refleja su interés por recuperar documentos y relatos vinculados con el conocimiento del territorio nacional.
Su producción histórica continuó con Fray Vicente Bernedo, Apóstol del Alto Perú (Bolivia), publicado en 1972, y con El tratado de 1904 con Chile, basado en la tesis que presentó para su incorporación como académico de número de la Academia Boliviana de la Historia. Esta última obra fue publicada en 1974 y se relaciona con sus investigaciones sobre la historia diplomática y territorial de Bolivia.
Ese mismo año apareció La revolución boliviana, estudio dedicado a los antecedentes y al desarrollo de la Revolución Nacional de 1952. Su interés por los procesos políticos contemporáneos se sumó así a sus investigaciones sobre la época colonial, la formación republicana y las relaciones internacionales del país.
En 1977 publicó La Confederación Perú-Boliviana, el Mariscal Santa Cruz y la Santa Sede: documentos inéditos, trabajo basado en documentación histórica vinculada con la Confederación Perú-Boliviana y las relaciones entre la Iglesia y los gobiernos de la época. Parte de los documentos utilizados provenía de archivos europeos y, especialmente, de los fondos consultados durante sus actividades diplomáticas.
Frontaura Argandoña fue miembro de la Academia Boliviana de la Historia y de la Academia Boliviana de la Lengua. Su trayectoria reúne así distintas facetas —la literatura, el periodismo, la docencia, la diplomacia y la investigación histórica— que confluyeron en una obra dedicada de manera constante al conocimiento y la interpretación del pasado boliviano.
Dentro de la literatura boliviana del siglo XX, su figura se distingue especialmente por el desarrollo de la novela histórica y por una producción ensayística e historiográfica que buscó recuperar personajes, acontecimientos y documentos fundamentales para la memoria nacional. Su obra constituye un puente entre la creación literaria y la investigación histórica, dos ámbitos que cultivó a lo largo de toda su trayectoria.
Entre sus principales obras se encuentran:
Las nueve voces de Caronte, 1926
Ciudad de piedra, ¿1929?
Imprecación, 1934
El Precursor, 1941
Linares, el presidente civil, 1948
El Litoral de Bolivia, 1968
Descubridores y exploradores de Bolivia, 1971
Fray Vicente Bernedo, Apóstol del Alto Perú (Bolivia), 1972
El tratado de 1904 con Chile, 1974
La revolución boliviana, 1974