Prólogo de Octavio Paz
La aparición de ÁRBOL DE DIANA modificó la posición de Alejandra Pizarnik dentro de la poesía argentina y proyectó definitivamente su obra al ámbito hispanoamericano.
Hasta ese momento había publicado libros promisorios; a partir de éste comenzó a ser leída como una autora que había encontrado una voz inconfundible.
La crítica especializada ha coincidido en que esa transformación no dependió de los temas, muchos de los cuales ya estaban presentes en sus obras anteriores, sino del trabajo sobre la forma.
Los poemas alcanzaron un grado de condensación inusual y cada palabra pasó a justificar su permanencia dentro del texto por la precisión con la que fue elegida y articulada.
Esa decisión formal convirtió al libro en una referencia para varias generaciones posteriores de poetas.
ÁRBOL DE DIANA propuso una manera distinta de concebir la construcción del poema.
En esa concepción reside buena parte de su influencia y una de las razones por las que continúa ocupando un lugar central en la poesía hispanoamericana del siglo XX.