Salvador Novo López nació el 30 de julio de 1904 en la Ciudad de México. Fue poeta, ensayista, dramaturgo, cronista, traductor y crítico cultural, además de una de las figuras más destacadas de la literatura mexicana del siglo XX. Su escritura, reconocida por la agilidad, la ironía y el ingenio, abarcó diversos géneros y retrató con mirada incisiva las costumbres, la vida intelectual y las transformaciones de la sociedad de su tiempo.
Durante su infancia vivió con su familia en Torreón, Coahuila, y regresó a la capital mexicana a los doce años. Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria e inició la carrera de Derecho en la Universidad Nacional de México, aunque finalmente orientó su trayectoria hacia las letras. Más adelante cursó estudios en la Facultad de Filosofía y Letras y llegó a desempeñarse como profesor de idiomas, gracias a su dominio del inglés y el francés.
En su juventud se vinculó con Xavier Villaurrutia, Jaime Torres Bodet y otros escritores con quienes compartió inquietudes literarias y renovadoras. Fue integrante del grupo Los Contemporáneos, fundamental para la modernización de la literatura mexicana, y participó en proyectos editoriales y teatrales que contribuyeron a introducir nuevas corrientes artísticas en el país. Junto con Villaurrutia impulsó el teatro experimental Ulises y colaboró en la revista Contemporáneos, espacios desde los cuales promovió una concepción más abierta y vanguardista de la creación literaria.
Su primer libro de poesía, XX poemas, apareció en 1925. En los años siguientes publicó títulos que consolidaron su voz personal, entre ellos Nuevo amor y Espejo, ambos de 1933. Su poesía alterna la sensibilidad amorosa con el humor, la observación cotidiana y una mirada crítica sobre la modernidad. En su obra también exploró el deseo, la soledad y las contradicciones de la experiencia individual, con una libertad expresiva poco habitual para su época.
Novo cultivó asimismo la dramaturgia. En 1934 publicó El tercer Fausto, pieza escrita originalmente en francés que aborda el amor entre hombres. Posteriormente escribió obras como La culta dama (1951), sátira de las apariencias de la alta sociedad, y A ocho columnas (1956), en la que cuestionó los intereses y la corrupción del periodismo. Su actividad teatral no se limitó a la escritura: en 1953 inauguró La Capilla, un espacio cultural de Coyoacán que contribuyó a renovar la escena mexicana y donde presentó obras nacionales y extranjeras, entre ellas Esperando a Godot, de Samuel Beckett.
Paralelamente, desarrolló una extensa labor periodística y ensayística. Publicó artículos, crónicas y comentarios sobre la política, la cultura y la vida cotidiana, y trabajó en distintos medios de comunicación. Parte de esas colaboraciones fue reunida posteriormente en la serie La vida en México en el periodo presidencial de…, un valioso testimonio de la vida pública y cultural mexicana a lo largo de varias décadas. Su prosa se distinguió por la precisión, el humor y la capacidad para combinar la observación personal con el retrato de una época.
Entre sus ensayos más conocidos se encuentra En defensa de lo usado y otros ensayos (1938). También dedicó una parte importante de su producción a la historia y las tradiciones de México. En Nueva grandeza mexicana (1946) ofreció una interpretación personal de la capital, sus habitantes, sus costumbres y su patrimonio. Más adelante escribió sobre Coyoacán, la gastronomía, la historia urbana y la evolución cultural de la Ciudad de México, temas que adquirieron especial relevancia cuando fue nombrado Cronista de la Ciudad de México en 1965.
A su labor como escritor sumó una activa participación en la administración cultural. Fue jefe del Departamento de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes y dirigió la Escuela de Arte Dramático. En 1953 ingresó como miembro de número a la Academia Mexicana de la Lengua. En 1963 recibió las Palmas Académicas del Gobierno de Francia y, en 1967, obtuvo el Premio Nacional de Literatura, reconocimiento a la relevancia de su trayectoria intelectual y artística.
Salvador Novo falleció en la Ciudad de México el 13 de enero de 1974. Su legado reúne poesía, teatro, ensayo y crónica, y destaca por la amplitud de sus intereses, su espíritu innovador y su capacidad para retratar con agudeza la sociedad mexicana. Su obra continúa siendo una referencia esencial para comprender la renovación literaria y cultural de México durante el siglo XX.
Entre sus principales obras se encuentran:
XX poemas, 1925
Return Ticket, 1928
Nuevo amor, 1933
Espejo, poemas antiguos, 1933
Seamen Rhymes, 1934
Canto a Teresa, 1934
Décimas en el mar, 1934
Romance de Angelillo y Adela, 1934
Poemas proletarios, 1934
Never ever, 1934
Un poema, 1937
Poesías escogidas, 1938
Florido laude, 1945
La culta dama, 1951
A ocho columnas, 1956
Yocasta o casi, 1961
Ha vuelto Ulises, 1962
Cuauhtémoc, 1962
La guerra de las gordas, 1963
El sofá, 1963
In ticitl o el espejo encantado, 1965
La estatua de sal, 1998